Semáforos circulares y de flecha: diferencias y aplicaciones
Los semáforos circulares y los semáforos de flecha organizan distintos movimientos en una intersección. Para elegirlos, hay que considerar la geometría de la vía, los giros, los cruces peatonales y las reglas del país de instalación.
Semáforos circulares
Un semáforo circular muestra una indicación roja, amarilla o verde para los usuarios de las vías que controla. La luz verde no autoriza a todos los vehículos de la intersección a circular al mismo tiempo. Los movimientos incompatibles deben quedar separados mediante el plan de señales.
Los giros permitidos y las obligaciones de ceder el paso dependen de las demás señales y de la normativa local. Un disco verde no sustituye la observación de peatones, vehículos y posibles obstáculos.
Semáforos de flecha
La flecha identifica el movimiento al que se dirige la señal: giro a la izquierda, giro a la derecha o circulación de frente. Permite controlar por separado determinadas vías o maniobras.
Su significado depende del color, del funcionamiento fijo o intermitente y de las reglas locales. Las combinaciones de señales circulares y flechas deben definirse para cada intersección.
Criterios de selección
Las flechas pueden facilitar la separación de movimientos; añadir fases también puede aumentar la espera. Los semáforos circulares pueden resultar adecuados para configuraciones sencillas, siempre que se estudien los conflictos. Un mismo cruce puede combinar ambos tipos.
Antes de seleccionar el equipo, confirme los movimientos autorizados, el diámetro de las lentes, la alimentación, el montaje y la compatibilidad del controlador. Las fases y los intervalos de despeje requieren una programación específica para el proyecto.
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